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Temperatura, Humedad e Higiene en el Aviario

Temperatura, humedad e higiene en el aviario

Un comentario referente al medio más adecuado para nuestros forpus basados en la temperatura, la humedad y la higiene. El ambiente más adecuada de un aviario y como poder mantenerlo, independientemente de la estación del año y de la climatología de cada zona donde habitamos. Por si puede ser de interés para personas que se inician en la cría de estos apasionantes psitácidos pequeños. Y en la mayoría de casos aplicable a otras especies de aves que cultivemos.

Imagino que cada uno tiene sus experiencias y su manera de hacer las cosas. No deseo a través de este post dar lecciones de ningún tipo a nadie. Solo es mi deseo explicar mi experiencia en este sentido y como he podido equilibrar en mi habitación o aviario de cría para mis forpus de una humedad relativa estable en el ambiente al igual que la temperatura, un equilibrio importante para la salud de nuestros forpus, pero también de muchas otras aves.

Todos sabemos de la importancia de la temperatura y de la humedad en un aviario para guardar su colección de forpus destinados a la cría, la habitación o estancia que alberga los forpus de cada uno de nosotros.

Ambos factores, temperatura – humedad son importantes en la cría y bienestar de las aves, en especial en la época de cría y para la eclosión de los huevos.
La temperatura, mientras se mantenga dentro de límites normales, no demasiado extremos, mejor nunca por debajo de 15º me parece correcta, a mi entender, aunque es bien sabido y lo he podido experimentar que en el norte de Europa, algunos aviarios se mantienen en mínimos de 10º (por consiguiente consideraremos para nuestros forpus un mínimo de 10º como aconsejable) y los forpus viven bien aclimatados a este clima. Temperaturas superiores a los 30º las aguantan bien, pero nuestros forpus, nacidos en casa y en climas más benignos, puede que, especialmente criando a más de 30º no les guste demasiado y los resultados no sean buenos además del estrés de las parejas, pero se puede solucionar bastante, parcialmente, o por lo menos son de buena ayuda, bien con los baños si hemos sabido acostumbrarles a ellos, el suministro de frutas y verduras en la dieta, agua limpia cada día, y si conviene cambiarla durante la tarde nuevamente, una buena ventilación, evitando corrientes de aire que tan perjudiciales son para nuestros amigos con plumas. Y si se resisten al agua, una pulverización con un espray es suficiente para que se mejore el estado de calor y además el ave pueda limpiarse y peinarse su plumaje, aportar humedad al nido, un plumaje que será más vistoso y se mantendrá en perfectas condiciones. Cuando hace mucho calor, bien entrado el verano, pienso que es la mejor época para que nuestros forpus descansen y puedan revolotear por sus jaulones y los jóvenes puedan volar y hacer ejercicio en el volador, mientras terminan de emanciparse totalmente y refuerzan sus defensas. Poco a poco podemos observar la belleza de cada uno de ellos y también sus defectos, para que podamos seleccionar nuestras aves y seguir con nuestra pauta de trabajo anual, corrigiendo aquello que más nos convenga, entrando nueva sangre si es el caso y ir pensando en los planes para nuestras parejas de la temporada siguiente. De hecho es tiempo de vacaciones.

Pero a lo que iba, la humedad, no siempre es tan fácil de controlar en el ambiente de un aviario o habitación de cría de nuestros forpus, y si estamos en temporada de cría es importante, como sabéis, un grado de humedad relativamente medio-alto para una buena eclosión de los huevos, alrededor del 65% de media. La humedad del ambiente, controlada debidamente, es una buena aliada en el éxito de nacimientos de nuestros pollitos, futuros forpus de buena calidad. Es una lástima que por una inadecuada falta de humedad se queden sin abrir huevos que eran fértiles. Por este motivo no deberían de fallar, evidentemente otros factores pueden afectar, pero esto ya sería para tratar en otro capítulo.

A excepción de zonas muy templadas y con una humedad relativa constante, temperatura y humedad varían según la estación del año, la zona donde habitamos y las condiciones climatológicas de cada día y de cada estación. Debido a altas temperaturas, aires secos, viento, y muy especialmente al uso de radiadores para mantener durante los meses crudos del invierno (en algunos casos antes, en otros hasta más tarde) una temperatura idónea para nuestros forpus, su bienestar y su predisposición a la cría, sin problemas de huevos atravesados, etc. la calefacción es de una gran ayuda, sea del tipo que sea, para mantener aquellos grados óptimos en nuestra sala de cría. Pero de la misma manera que la temperatura afecta a nuestros forpus, la humedad del ambiente varía por esas mismas condiciones y por el uso de la calefacción. Poco a poco se reseca demasiado el ambiente y actúa con peores resultados en la oclusión de los huevos.

En primer lugar, vamos a barajar algunos ejemplos que ayudan a mantener una humedad relativa del aire en condicione mejores, aún usando calefacción o cuando la meteorología de la zona no es la mejor aliada para mantener este grado bueno que necesitamos, alrededor de 65% como media tal como he comentado antes.

Si disponemos de espacio, el uso de plantas en el aviario, es bueno pues ayudan a controlar un poco el grado de humedad. Es decir favorecen el ambiente húmedo necesario, sin llegar a superar niveles poco saludables. Algunas plantas incluso favorecen en mayor medida el nivel de oxigeno en la estancia.

Otros sistemas, más rudimentarios pero efectivos es colocar debajo de los radiadores o encima si disponemos de un estante aislante, bandejas profundas o recipientes con agua, incluso el uso de piedras o una simple “tochana”, ladrillo de doble hueco, que absorbe agua y mantiene humedad que con el calor de los radiadores se va evaporando en el ambiente. Un control ambiente que puede medirse con la ayuda de dos instrumentos un termómetro de mínima y máxima y un higrómetro, que no deberían de faltar en ningún local destinado a la reproducción.

Finalmente creo que hay otro sistema, adecuado para un local de cría, aviario o simple habitación para la cría de nuestros forpus, y es el uso de un aparato humidificador por ultrasonidos. Se compone de un recipiente, una boquilla, y una conexión eléctrica. Es muy seguro ya que cuando se evapora el agua (unas 9 horas) se apaga automáticamente, los hay de industriales, pero si nuestro espacio no es demasiado grande podemos usar uno o dos aparatos de estos, que son de uso doméstico, especialmente para habitaciones de niños, salas de estar con mucha calefacción, hospitales, etc. todos aquellos espacios que debido al calor reseco del ambiente por el uso de calefacción necesita de una mejor calidad ambiental que se gana con un humidificador. Son fáciles de encontrar y su uso, por experiencia personal, ya que yo vengo usándolos normalmente, dan buenos resultados y no mojan superficies, mejorando el grado de humedad del ambiente. Es limpio, seguro, graduable y estético.

Otro aspecto que nos puede pasar es que debido a la zona que habitemos, nuestra habitación de cría tenga demasiada humedad, lo contrario de lo comentado antes, existen para ello en el mercado, depósitos que con un producto tipo cartucho adecuado, eliminan humedades y olores ambientales, depositando en un recipiente el exceso de humedad traducido en agua que deberá vaciarse de vez en cuando. Existen también aparatos deshumidificadores eléctricos muy eficientes.

El uso de un radiador para controlar la temperatura, el humidificador para la humedad ambiente, un ozonizador y finalmente un ionizador, mantienen sano y purificado el aire, siendo adecuado para nuestros forpus, y libre de bacterias y olores nuestros aviarios. Y si cuidamos estos aspectos con una por supuesta buena y adecuada limpieza diaria, mediante productos normales de uso cotidiano como la lejía y el jabón, pero también de vez en cuando con una profunda limpieza mediante productos de esterilización de uso veterinario, de nuestras jaulas, utensilios, nidos, comederos y bebederos, suelos y paredes, seguro que evitamos muchos problemas y nuestras aves vivirán en perfectas condiciones de salud e higiene, un aspecto que también mejorará nuestra calidad de vida, con la prevención o remedio de alergias, y mantendremos el local sin bacterias, olores y virus perjudiciales.

Espero que haya sido de ayuda para alguno de vosotros. En todo caso es solo mi opinión basada en mi experiencia en el día a día con mis forpus hoy, antaño con mis canarios y exóticos.
Ramon Tàpias
Aviario deportivo Forpus Paradise Center
Criador amateur de Forpus Coelestis y sus mutaciones.
Criador Nacional FOCDE H-404
www.forpus-paradise-center.com
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